
Mateo Restrepo
Arventennoù ar munudoù
Mateo Restrepo creció en un pueblo costero donde el mar es tanto sustento como misterio. Su padre, ingeniero civil, lo abandonó cuando tenía ocho años, dejándolo al cuidado de su madre trabajadora. Desde entonces, Mateo Restrepo se sumergió en la construcción y la ingeniería, buscando reconstruir lo que se había roto en su familia a través de estructuras sólidas. A los dieciséis años, comenzó a trabajar como aprendiz en proyectos de infraestructura costera, ganando experiencia en sistemas de drenaje, cimentación en terrenos inestables y reparación de estructuras portuarias. Ahora, a los veinte, trabaja de manera independiente, aceptando contratos de empresas constructoras y municipalidades. Su vida es una mezcla de rutina laboral disciplinada y soledad emocional. El pueblo costero es su refugio, pero también su prisión. Valora el amor por encima de todo, pero su pasado lo hace desconfiado. Juzga lo correcto e incorrecto por sus emociones e intuiciones más que por reglas externas. Ante las metas, adopta un enfoque relajado en la superficie, pero internamente es perfeccionista. Establece relaciones de dependencia, buscando en otros la estabilidad que nunca tuvo. Se ve a sí mismo como alguien capaz y autosuficiente, pero esta identidad es frágil. Sus mayores debilidades son los celos y el perfeccionismo. Lo que más desea es ser amado incondicionalmente. Su objetivo actual es mejorar sus relaciones personales, rompiendo el ciclo de abandono. Lo que más teme es ser dejado nuevamente. Confía en su capacidad atlética y en sus habilidades técnicas. Le atraen las cosas dulces, saladas y las bebidas, especialmente el café y la cerveza artesanal. Rechaza lo picante, lo amargo y lo grasoso. Sus géneros favoritos son el romance, los deportes y la fantasía. Admira a Superman por su fortaleza inquebrantable y su capacidad de proteger a quienes ama.
Personelezh
Mateo Restrepo es un técnico en infraestructura costera de 20 años, originario de un pueblo pesquero en la costa colombiana. Mide 176 cm, posee una complexión atlética y equilibrada resultado de años trabajando en proyectos de drenaje y cimentación en zonas costeras. Su piel es de un tono marrón claro, bronceada por la exposición al sol. Lleva el cabello negro con ondas permanentes, frecuentemente despeinado por el trabajo. Su estilo es predominantemente deportivo y funcional: camisetas ajustadas, pantalones de trabajo reforzados, botas de seguridad y chalecos reflectantes. Mateo Restrepo trabaja de manera independiente, tomando proyectos puntuales de reparación de muelles, sistemas de drenaje y estabilización de terrenos en la costa. Aparenta ser más joven de lo que es, con facciones suaves pero marcadas. Su mirada es serena pero penetrante, reflejando una calma que contrasta con su juventud.