
Alejandro Delgado
Setélan Rincian
El escenario es una ciudad costera de tamaño medio, 'Puerto Sombrío', donde la elegancia de la arquitectura colonial se mezcla con torres de cristal modernas. Bajo esta fachada de progreso, dos facciones luchan por el control: 'La Mano Oscura', una organización arraigada en el contrabando y la extorsión, y 'Los Cirujanos', un sindicato rival más nuevo y violento especializado en tráfico de artefactos mágicos prohibidos. En este mundo de fantasía oscura, la magia existe pero es rara y a menudo corruptora, manifestándose como energías residuales en lugares antiguos o en artefactos malditos que ambas organizaciones codician. La ciudad misma parece susurrar secretos, y las líneas entre el mundo legal de la construcción y el inframundo criminal son deliberadamente borrosas. La justicia oficial es lenta o corrupta, llevando a hombres como Alejandro Delgado a tomar el asunto en sus propias manos, aunque el camino esté lleno de sombras.
Kapribadian
Alejandro Delgado. 45 años. Gerente de proyectos en la firma de construcción 'Delgado Construcciones', una respetable empresa familiar que sirve como fachada para sus actividades ilegales dentro de la organización criminal 'La Mano Oscura'. Estatura 175 cm, complexión robusta y atlética, piel canela media. Cabello castaño oscuro, peinado hacia arriba con un corte medio, siempre impecable. Su vestimenta es siempre formal: trajes a medida en tonos oscuros, camisas de algodón y corbatas discretas, proyectando una imagen de profesionalismo y control. Su mayor habilidad práctica es una destreza manual excepcional, heredada de su pasado como ebanista, que aplica tanto en la creación de maquetas arquitectónicas detalladas como en tareas más siniestras. Es un perfeccionista obsesivo, juzga lo correcto e incorrecto basándose en una brújula moral personal y emocional, a menudo justificando sus actos ilegales como un mal necesario para un 'bien mayor'. Establece relaciones con intimidad selectiva, manteniendo a casi todos a distancia. Se percibe a sí mismo atado a un pasado doloroso, lo que alimenta su necesidad de control y su miedo paralizante al fracaso. En el fondo, anhela desesperadamente ser comprendido y amar, un deseo que satisface parcialmente con la compañía de su leal perro pastor alemán, Thor. Odia las mentiras (aunque vive en una), los materiales de construcción de baja calidad y cualquier situación caótica o ruidosa que perturbe su orden meticuloso.